El cuscús, o couscous, no falta en ninguna guía de nutrición recomendada este año. Junto a la quinoa y la chía, aparece en ensaladas, desayunos y otros sitios inesperados. Su fácil preparación, versatilidad y aporte nutritivo son destacables.

El cuscús se refiere tanto a la sémola de trigo como el plato tradicional que lo tiene como base. Se añaden además verduras, garbanzos y carne roja.

La sémola de trigo se elabora en bolitas de tamaño muy pequeño, entre 1 y 3 milimetros. Es este tamaño que permite la fácil preparación, ya que no requiere mucho tiempo para estar cocido. Incluso se puede cocinar al vapor.

Accesorios para preparar cuscús

La cuscusera es su recipiente especial. El modelo tradicional está hecho con barro, pero también contamos ya con modelos de acero inoxidable. La clave es el vapor. Este recipiente se compone de dos piezas. La parte inferior se utilizar para preparar por ejemplo un guiso. Encima, separado por una rejilla fina que permita el paso del vapor del guiso, se coloca la segunda pieza. En ella se va preparando el cuscús.

Se hincha gracias al vapor y adquiere una textura esponjosa.

Cuscús precocido

El cuscús que se vende actualmente, ya viene precocido. Eso significa que es todavía más fácil prepararlo. Basta con añadirle el caldo o agua caliente y dejarlo reposar unos minutos.

Dulce y salado

Acompaña bien a las verduras y legumbres absorbiendo su aroma. Zanahoria, calabaza y garbanzos no suelen faltar en las recetas. Pasas y especias dulces también son habituales.

En carnes destaca el cordero y el pollo.

Junto al vapor de agua y caldos también se puede preparar con leche para un postre o desayuno. Almendras, canela, azúcar y agua de azahar son ingredientes habituales.

Se ha puesto de moda como ingrediente en toda una variedad de ensaladas, como aporte de hidratos de carbono.

 

Vega y Gijón distribuye pastas y cuscús de La Isleña en Canarias.